CASTIGAR O CORREGIR ¡¡NO ES LA SOLUCION!!

¡ NO ES LA SOLUCIÓN !!


Por desgracia, la escena que acompaña este artículo, en la cual una persona está gritando y castigando a su perro, es demasiado común. El perro reacciona de una manera frente a otro perro, una persona o algún otro estímulo, y la respuesta de la persona es corregir la reacción a toda costa.

El problema: Corregir solo la consecuencia
Cuando nos centramos solo en la reacción del perro, sin entender la causa de esa reacción, estamos atacando solo el síntoma, no la raíz del problema.

Las causas de la reacción del perro pueden ser diversas. En la mayoría de los casos, cuando un perro reacciona con ansiedad, ladrando o mostrando incomodidad frente a un estímulo, esto se debe a miedo, desconfianza o inseguridad. Es posible que el perro haya tenido malas experiencias previas o que no haya tenido una sociabilización adecuada.

Cuando corregimos esta reacción de manera incorrecta, como gritarle, tirar de la correa o castigarle, empeoramos el problema.
En lugar de ayudar al perro a superar sus miedos o inseguridades, simplemente estamos reforzando la desconfianza y el miedo.

Corregir solo la reacción no soluciona el problema
¿Por qué?
Porque la reacción del perro es simplemente la consecuencia de lo que está sintiendo internamente. Por ejemplo, si un perro reacciona porque tiene miedo, gritarle o castigarlo no cambiará el miedo que siente, solo reforzará su inseguridad.

Por mucho que hoy lo corrijas, la próxima vez que pase algo similar, el perro volverá a reaccionar de la misma manera, porque sigue teniendo el mismo miedo o inseguridad.
Corregir la reacción no resuelve la causa del problema.

El perro no reacciona por ser dominante ni territorial
Es un concepto que se repite con frecuencia: muchos creen que el perro reacciona por ser dominante, territorial o “el más chulo del barrio”. Sin embargo, la verdad es que el perro no está actuando de esta forma.
La mayoría de las veces, está reaccionando por miedo, inseguridad o desconfianza.

Si su miedo no es tratado adecuadamente, el perro seguirá reaccionando de la misma forma. De ahí la importancia de entender qué está pasando en su interior.

¿Quién está peor en esta situación? El perro
Si un perro reacciona de manera intensa en la calle, ladrando a otro perro o a una persona, y el origen de esta reacción es el miedo, hay algo importante que siempre debemos recordar:
el que peor lo está pasando es el perro.
Imagínate por un momento que tú, como ser humano, tienes miedo de algo o de alguien y la persona que te debe ayudar o apoyar, solo te grita o te castiga.
¿Te sentirías mejor?
Claro que no. Por lo tanto, nunca conseguiremos que el perro supere su miedo si no le ayudamos a gestionarlo de manera adecuada.

La solución: entender la causa, no solo la reacción
Entonces, ¿cuál es la solución? Entender la causa de la reacción y ayudar al perro a superar lo que realmente le está provocando miedo o inseguridad.
La gestión del miedo es lo que le permitirá al perro no tener que reaccionar de esa manera.

Cuando ayudamos al perro a superar su miedo, automáticamente ayudamos también a solucionar la consecuencia de esa reacción, que es el ladrido o la conducta indeseada.

Conclusión
Corregir una reacción no es lo mismo que trabajar sobre el miedo, la inseguridad o la desconfianza del perro. Mientras nos enfoquemos en corregir solo el síntoma, el problema se repetirá.
La verdadera solución está en entender lo que realmente está ocurriendo en el interior del perro y trabajar con él para superar esas emociones.

Si tu perro está reaccionando a algo, piensa primero: ¿por qué lo hace?
Si necesitas más información o ayuda profesional, puedes ponerte en contacto con nosotros al 633 338 530. Estaremos encantados de ayudarte.

Sin comentarios

Añadir un comentario